Lo más importante de un vistazo
- Es un juego de acción y plataformas en tercera persona con ritmo alto y combate muy visual.
- Su historia es independiente, así que funciona bien incluso si no has seguido toda la saga.
- En PS5 destaca por las cargas casi inmediatas, el DualSense y 24 funciones de accesibilidad.
- En PC suma ray tracing, fotogramas ilimitados, soporte ultrawide y tecnologías como DLSS 3, FSR 2 e XeSS.
- Rivet y Kit aportan aire nuevo sin romper la identidad clásica de la serie.
- No es un mundo abierto ni un RPG profundo: su fuerza está en el espectáculo, la movilidad y la sensación de control.
Qué tipo de juego es y por qué importa hoy
Yo lo situaría entre esos juegos que no intentan reinventarlo todo, pero sí pulen muy bien una fórmula que ya funcionaba. Aquí tienes un plataformas de acción en tercera persona donde disparar, moverte y cambiar de escenario forman una misma idea: nunca frenar el ritmo. Esa claridad se nota desde el primer combate y explica por qué, en 2026, sigue teniendo mucho sentido hablar de él.
No es un título que te castigue con sistemas enrevesados ni con mapas gigantes que te obliguen a perder el tiempo. Su diseño va más por la vía de la escena espectacular, el arma original y la sensación de que todo responde con precisión. Si vienes buscando una aventura que entre por los ojos pero también se sienta bien en las manos, esta entrega está muy bien orientada.
Además, funciona como una especie de escaparate de lo que la saga puede hacer cuando se apoya en hardware moderno sin perder identidad. Esa mezcla de ligereza y ambición técnica explica su vigencia, pero la historia es la otra mitad de la ecuación.
La historia se sigue sin haber jugado toda la saga
Una de las mejores decisiones del juego es que no exige venir con deberes hechos. Ratchet y Clank siguen ahí, claro, pero la trama introduce a Rivet y a Kit y construye una aventura que se entiende por sí sola. Eso lo convierte en una entrada muy razonable para quien nunca ha tocado la serie y, al mismo tiempo, deja espacio para que los veteranos encuentren guiños y conexiones con peso real.
La premisa es fácil de seguir: un villano con demasiadas ganas de dominar el universo, saltos entre dimensiones, mundos alterados y un tono que mezcla épica ligera con comedia constante. Rivet no funciona como un simple reemplazo; tiene presencia propia y aporta otro punto de vista sobre el caos dimensional. Eso da variedad a la narración sin romper la estructura clásica de la franquicia.
Yo creo que esta es una de las razones por las que el juego envejece bien. No depende tanto de la sorpresa narrativa como de la química entre personajes y del ritmo con el que va desplegando mundos, enemigos y situaciones. Y precisamente porque la historia se entiende sola, el siguiente filtro es si la jugabilidad está a la altura.

El combate y la movilidad son el verdadero gancho
La parte que más pesa en la experiencia es el combate. La saga siempre ha vivido de las armas extravagantes, y aquí eso sigue siendo clave: no disparas solo para avanzar, sino para disfrutar de cómo cada arma cambia el ritmo de la pelea. Esa sensación de variedad no es cosmética; se nota en el control, en las animaciones y en la forma en que cada herramienta te pide un uso distinto.
También hay mucho trabajo en la movilidad. Las fallas dimensionales, los desplazamientos rápidos y herramientas como el Omniguante añaden una lectura muy directa de la acción: llegar antes, reposicionarte mejor y aprovechar cada abertura. Cuando el juego conecta combates, saltos y pequeños puzles, la sensación es de continuidad, no de piezas sueltas pegadas entre sí.
Otro punto importante es cómo está pensado para no ahogarte con opciones. Puedes ajustar la dificultad, saltarte algunos puzles y revisar tutoriales o recordatorios de controles cuando lo necesites. Eso hace que no sea un juego agresivo con el jugador, algo que yo valoro mucho cuando una aventura pretende ser espectacular sin resultar pesada. En resumen: es un juego de acción muy dirigido, pero no por eso plano.
PS5 y PC no ofrecen exactamente lo mismo
Si tienes ambas opciones, aquí sí merece la pena comparar con calma. La versión de PS5 salió el 11 de junio de 2021 y fue pensada para exprimir el mando y el SSD; la de PC llegó el 26 de julio de 2023 y abre la puerta a más flexibilidad visual y de rendimiento. Yo no lo leería como una simple repetición del mismo juego, porque cada plataforma empuja la experiencia en una dirección distinta.| Versión | Fecha de lanzamiento | Lo que aporta | Lo que conviene vigilar |
|---|---|---|---|
| PS5 | 11 de junio de 2021 | Cargas casi inmediatas, respuesta háptica, gatillos adaptativos, 24 funciones de accesibilidad y mejora para PS5 Pro | Es para un solo jugador y la vibración con gatillos es parte esencial de la experiencia |
| PC | 26 de julio de 2023 | Ray tracing, fotogramas ilimitados, soporte para ultrawide, DLSS 3, FSR 2, XeSS, ratón y teclado | Requiere 75 GB y un SSD es la opción sensata si quieres una experiencia estable |
En PC, los números ayudan a poner los pies en el suelo: como mínimo te mueves con una GTX 960 o una Radeon RX 470, 8 GB de RAM y 75 GB de espacio; para una experiencia más cómoda, la propia versión recomendada sube a una RTX 2060 o una Radeon RX 5700, 16 GB de RAM y SSD. Si quieres activar el trazado de rayos con más ambición, la exigencia sube otra vez, así que aquí no conviene improvisar.
Si yo tuviera que elegir solo por sensaciones, diría que PS5 es la versión más redonda en tacto e inmersión, mientras que PC es la más flexible en imagen y rendimiento. Eso sí, en ordenador el juego solo brilla de verdad cuando el hardware acompaña; si no, el margen técnico deja de ser una ventaja y se convierte en un compromiso.
Con la plataforma clara, lo importante pasa a ser entender qué espera de ti el juego antes de arrancar la partida.
Lo que conviene tener claro antes de empezar
La primera advertencia es sencilla: no entres pensando en un sandbox enorme. Aquí hay exploración, sí, pero el juego prefiere guiarte con firmeza antes que dejarte vagar. Eso no lo hace peor; simplemente define mejor su personalidad. Si te gustan las propuestas más abiertas, lo notarás enseguida. Si prefieres una aventura con dirección y espectáculo constante, aquí estás en terreno muy cómodo.
La segunda idea es que su accesibilidad no está reñida con su calidad. Tener opciones para ajustar dificultad, simplificar eventos rápidos o revisar controles no le quita valor; al contrario, lo hace más fácil de recomendar a distintos perfiles de jugador. A mí me parece una buena señal cuando un juego tan vistoso no olvida que la comodidad también forma parte del diseño.
- Si buscas ritmo y variedad, te va a entrar rápido.
- Si buscas profundidad sistémica, quizá se te quede algo corto.
- Si juegas en PS5, el mando suma mucho más de lo que parece.
- Si juegas en PC, revisa bien tu GPU y no subestimes el SSD.
Mi lectura final es clara: sigue siendo una de las entregas más recomendables de la saga porque combina presentación, control y accesibilidad sin volverse fría ni excesivamente técnica. Si quieres una aventura interdimensional que se disfrute tanto por el espectáculo como por la forma en que responde el mando, sigue mereciendo la pena; si prefieres mundos abiertos o sistemas más densos, aquí encontrarás algo más dirigido, y precisamente por eso tan bien afinado.